Viña del Mar concentra turismo, hotelería y gastronomía, retail, salud, educación y servicios profesionales. Es una economía con fuerte estacionalidad: lo que en marzo se administra con una planilla, en enero colapsa. Y como cada rubro tiene su propio software vertical, es común terminar con cuatro sistemas que no comparten ni un dato.
En GrowMKTech desarrollamos software a medida para empresas de Viña del Mar y el Gran Valparaíso: sistemas hechos a su operación, integraciones que conectan lo que ya tiene y automatización con inteligencia artificial de las tareas que hoy ocupan a su equipo. Con levantamiento presencial, no por videollamada de una hora.
Conversemos su proyectoEl sistema informal que sirve el resto del año no aguanta el peak: más personal, más rotación, más volumen. Cada temporada se vuelve a improvisar y se pierde plata en errores que ya ocurrieron el verano pasado.
Reservas en uno, punto de venta en otro, contabilidad en un tercero y marketing en un cuarto. Para saber cómo va el mes hay que exportar de todos y cuadrarlos a mano en una planilla.
Con equipos que cambian por temporada, cada persona nueva aprende de otra que aprendió de otra. Los procedimientos no están en ninguna parte y la calidad del servicio depende de quién esté ese día.
Cuando algo sale mal, reconstruir qué pasó es un ejercicio de memoria y de conversaciones. No queda rastro de quién cambió un precio, quién autorizó un despacho o cuándo se modificó un dato.
La información existe, pero aparece días después, cuando la decisión ya se tomó. Se termina administrando por lo que pasó el mes pasado en vez de por lo que está pasando hoy.
Los pedidos, el inventario, la producción o la cobranza se controlan en archivos de Excel que se copian, se versionan y se pisan entre sí. Nadie sabe cuál es el archivo bueno, y una fórmula rota puede pasar semanas sin que alguien la note.
Vamos a su empresa en Viña a ver la operación funcionando, idealmente en un día cargado. Ahí se ve lo que ninguna reunión muestra: dónde se hace la fila, qué se anota dos veces y qué decisión se toma sin datos.
El sistema entra con acompañamiento: configuración al flujo real, carga inicial, capacitación por rol y presencia durante las primeras semanas. Un sistema que el equipo no sabe usar no sirve, por bien hecho que esté.
Construimos plataformas web y móviles sobre su forma real de trabajar: órdenes, inventario, operaciones, personal en terreno, control de avance o lo que hoy vive en planillas. Con usuarios, perfiles por rol y trazabilidad de quién hizo qué.
No siempre hay que botar lo que existe. Conectamos su sistema actual con facturación electrónica al SII, ERP, tiendas en línea, medios de pago, sensores en terreno o servicios de terceros mediante API, para que el dato se cargue una sola vez y viaje solo.
Cuéntenos qué proceso quiere ordenar y coordinamos una reunión inicial para conocer su operación, presencial en Viña del Mar o por videollamada. El levantamiento y el desarrollo se cotizan solo si hay encaje: no cotizamos a ciegas.
Conversemos su proyecto Ver un caso realSí, presencialmente. Nuestras oficinas están en Quillota, a menos de una hora de Viña: el levantamiento, la puesta en marcha y la capacitación se hacen en su empresa. El soporte posterior es remoto, con visitas cuando el proyecto lo requiere.
Casi nunca. Lo habitual es dejar cada sistema donde está y construir la capa que falta: integraciones vía API que consoliden los datos en una sola vista y desarrollos puntuales para lo que hoy se hace a mano. Sale más barato y menos riesgoso que migrar todo.
Sí. Un asistente con inteligencia artificial conectado a sus datos puede responder las consultas repetidas —disponibilidad, horarios, estados, precios— por WhatsApp o por el sitio, y derivar a una persona lo que de verdad necesita atención humana. En peak es donde más se nota.
Se ajusta, y esa es la ventaja de un sistema propio. A diferencia de un software de estante, donde usted espera a que el proveedor decida agregar algo, acá el sistema evoluciona con su operación. La mantención evolutiva se acuerda por horas o por proyecto, según cuánto movimiento tenga.
No. Lo habitual es que convivan un tiempo: el sistema toma primero el proceso más crítico y las planillas siguen para lo demás, hasta que dejan de tener sentido solas. Migramos el histórico que valga la pena rescatar.
Depende del alcance, y el alcance sale del levantamiento, no de una lista de precios. Por eso partimos con una reunión inicial sin costo para entender su operación; si hay encaje, le entregamos una propuesta con alcance, plazos y valor por etapas, de modo que vea resultados antes de comprometer el proyecto completo.
Coordinamos una reunión inicial para conocer su operación en Viña del Mar. El levantamiento y el desarrollo se cotizan solo si hay encaje.
Desde Quillota vamos a su empresa en Viña del Mar: el levantamiento, la puesta en marcha y la capacitación se hacen en terreno.
Al resto de Chile atendemos de forma remota, con el levantamiento por videollamada.
Trabajamos con empresas de toda la zona. Si su operación está en otra comuna, revise la página que le corresponde.