La decisión de pulverizar se toma casi siempre mirando por la ventana: si no hay viento y no parece que vaya a llover, se aplica. El problema es que las dos condiciones que más arruinan una aplicación no se ven. Con Delta-T alto la gota se evapora antes de llegar a la hoja y el producto se pierde en el aire; con Delta-T muy bajo aparece la inversión térmica y el caldo deriva hacia donde no debe. GrowADM calcula esas condiciones para la ubicación de su operación —VPD, Delta-T, evapotranspiración y probabilidad de lluvia— y entrega una franja horaria concreta en lugar de una sensación. Es la información que un agrónomo usaría para decidir, disponible antes de cargar el equipo.
Solicitar demoSe aplicó el producto correcto, en la dosis correcta, y el resultado fue pobre. Cuando no se registra en qué condiciones se aplicó, la causa más probable —que buena parte del caldo se evaporó antes de tocar la hoja— queda como una hipótesis que nadie puede confirmar ni descartar.
El viento es la única variable que se mira, porque es la única que se percibe estando en el potrero. Pero una mañana calma de 30 °C con 30 % de humedad es peor momento para pulverizar que una tarde con brisa moderada, y eso no se nota a simple vista.
El daño por helada se evalúa cuando ya ocurrió. Sin aviso anticipado no hay margen para mover riego, encender control o simplemente estar presente esa noche.
Se riega los mismos días y la misma cantidad todo el año, sin considerar cuánta agua está evaporando realmente el cultivo. En semanas de alta demanda se queda corto; en semanas frescas se gasta agua y energía de más.
Cuando llega una auditoría o un reclamo de calidad, no existe forma de mostrar bajo qué condiciones se trabajó. La conversación se resuelve por confianza y no por respaldo.
Delta-T es la diferencia entre la temperatura del aire y la temperatura de bulbo húmedo, y es el indicador estándar para decidir si conviene pulverizar. GrowADM lo calcula para su ubicación. Bajo 2 °C hay riesgo de inversión térmica y deriva; entre 2 y 6 °C están las condiciones ideales; entre 6 y 8 °C es aceptable vigilando la evaporación; sobre 8 °C la gota se evapora antes de llegar a la hoja y la aplicación se pierde.
El déficit de presión de vapor, en kilopascales, indica cuánta capacidad tiene el aire de extraer agua del cultivo. Bajo 0,4 kPa el cultivo casi no transpira y sube el riesgo de enfermedades fúngicas; entre 0,4 y 1,6 kPa está la franja útil para la mayoría de los cultivos; sobre 2,5 kPa el cultivo cierra estomas y entra en estrés hídrico. Es especialmente relevante bajo invernadero, donde la condición se puede corregir.
GrowADM cruza Delta-T, viento, probabilidad de lluvia y temperatura máxima para entregar una franja horaria de aplicación, con el motivo explícito cuando la jornada no es apta. No es un ícono de color: es una hora de inicio, una de término y la razón detrás.
La ET0 calculada según el método FAO-56 indica cuánta agua evapora un cultivo de referencia en el día. Con ese dato el riego deja de programarse por costumbre y pasa a ajustarse a la demanda real de la semana.
El sistema avisa cuando el pronóstico anticipa temperaturas de riesgo, con margen para tomar medidas antes de la noche crítica y no a la mañana siguiente.
GrowADM incluye fase lunar y lectura biodinámica porque buena parte de los viveros y productores la usa. Va identificada como práctica de calendario y no como dato agronómico con el mismo respaldo que ET0 o Delta-T. Preferimos decirlo antes que presentarla como equivalente.
Vea los indicadores calculados para la ubicación de su operación y decida la próxima aplicación con la franja horaria a la vista. Solicite una demostración por el formulario.
Solicitar demo Ver ProducciónDelta-T es la diferencia entre la temperatura del aire (bulbo seco) y la temperatura de bulbo húmedo, expresada en grados Celsius. Indica cuán rápido se evapora una gota en el aire. La franja recomendada para pulverizar va de 2 a 8 °C, siendo 2 a 6 °C la ideal. Bajo 2 °C aumenta el riesgo de inversión térmica y deriva del producto; sobre 8 °C la gota se evapora antes de alcanzar la hoja y la aplicación pierde eficacia.
El VPD o déficit de presión de vapor mide, en kilopascales, cuánta capacidad tiene el aire de absorber más agua. La humedad relativa depende de la temperatura: un 70 % a 15 °C y un 70 % a 30 °C representan demandas muy distintas sobre el cultivo. El VPD combina ambas variables en un solo número comparable. La franja útil para la mayoría de los cultivos está entre 0,4 y 1,6 kPa.
GrowADM consulta un servicio meteorológico para las coordenadas de su operación y calcula sobre esos datos el VPD, el Delta-T, la ET0 y la ventana de aplicación. No requiere instalar hardware para empezar. Si además cuenta con sensores instalados, GrowADM IoT permite trabajar con las lecturas reales de cada zona.
No para partir. El módulo de clima funciona con datos meteorológicos para su ubicación. Una estación propia aporta precisión de microclima —especialmente bajo invernadero, donde las condiciones difieren mucho de las del exterior— pero no es requisito para usar los indicadores.
No. Entrega los indicadores, la ventana horaria y el motivo cuando las condiciones no son aptas. La decisión y la responsabilidad técnica de una aplicación fitosanitaria son siempre del profesional a cargo. El sistema informa; no prescribe productos ni dosis.
El registro histórico de condiciones asociado a cada aplicación forma parte de GrowADM Fito, actualmente en desarrollo. Hoy el módulo de clima entrega la información para decidir antes de aplicar; la trazabilidad de bajo qué condiciones se aplicó cada producto llegará con ese módulo.
Cuéntenos dónde está su operación y qué cultivo maneja. Le mostramos los indicadores calculados para su ubicación.